El panorama productivo de Jujuy continúa expandiéndose hacia la industrialización en origen. En un acto oficial, se inauguró un establecimiento elaborador de chacinados y deshidratados, una obra estratégica diseñada para transformar la materia prima local en productos con alto valor comercial. Esta nueva infraestructura permitirá procesar tanto carnes de la región (como camélidos y porcinos) como excedentes de la producción hortícola.
La planta cuenta con tecnología moderna que cumple con todas las normativas de seguridad alimentaria y sanidad, lo que habilita a los productores a comercializar sus productos en circuitos formales más amplios, incluyendo el sector turístico y góndolas regionales. El proceso de deshidratado, por su parte, se presenta como una solución clave para reducir las pérdidas post-cosecha y ofrecer vegetales con mayor vida útil.
Desde el Gobierno de Jujuy destacaron que este proyecto no es un hecho aislado, sino parte de una política de fomento al arraigo rural. Al contar con un centro de procesado cercano, los pequeños productores evitan los altos costos de transporte y pueden obtener un mejor precio por su trabajo. Además, el establecimiento funcionará como un centro de capacitación técnica para estandarizar la calidad de los productos jujeños, buscando alcanzar mercados nacionales en el corto plazo.